Sergio

Mi camino con la terapia ha sido largo y tortuoso. Al principio, mi vida era tan inestable que dejé las sesiones más de una vez. Siempre que lo necesitaba, sabía que podía volver.

Finalmente, pude empezar a trabajar en mí de forma constante. En ese proceso, comenzaron a salir los motivos de porqué mi vida era como era. Logré ordenar todo lo que me había pasado. Aunque a veces era muy duro, todo empezaba a tener más forma y sentido.

Logré poner límites a mi familia y a lo que en ese entonces consideraba amistades. Logré decir que NO. Francamente mirando hacia atrás el cambio me parece espectacular.